viernes, 17 de junio de 2011

Causas de la Primera Guerra Mundial.

  • El Imperialismo: al comenzar el siglo XX, las grandes potencias de Europa, es decir, Gran Bretaña, Francia y Alemania, basaban gran parte de su poder en sus imperios coloniales. Eran países que habían alcanzado un importante desarrollo industrial, y las colonias constituían una importante fuente de extracción de materias primas para la industria. Además, a ellas se exportaban productos manufacturados, es decir, actuaban como mercado de los países industrializados. Las potencias coloniales establecieron políticas neo- mercantilistas con sus colonias, lo que se tradujo en la implantación de  un sistema proteccionista en las relaciones comerciales internacionales.

  • El Nacionalismo: las grandes potencias desarrollaron la teoría de que la grandeza de un país se medía en función del dominio territorial que tuviera fuera de sus fronteras, Así, el nacionalismo impulsó la competencia entre los países europeos por dominar la mayor cantidad de territorios en África y Asia, o para recuperar territorios perdidos en guerras pasadas, como era el caso de Francia respecto de Alsacia y Lorena, entregados a Alemania después de la Guerra Franco Prusiana de 1870. Pero el Nacionalismo también operó como causante de la guerra en otro sentido, ya que, al comenzar el siglo siglo XX, el ideal nacionalista de que cada nación formara un Estado independiente no se había concretado. En Europa existían tres imperios multinacionales: Rusia, Turquía y Austria-Hungría. Este último albergaba bajo sus fronteras a checos, italianos, serbios, croatas, rumanos y eslovacos, entre otras nacionalidades; cada uno de ellos con sus propias tradiciones culturales. Entonces, en la medida en que los intereses de estas naciones no eran satisfechas, o se enfrentaban con los intereses de otras naciones en una misma zona, como ocurrió en los Balcanes, las posibilidades de que estallara un conflicto armado eran altísimas.                                                                                                          

  • Forjamiento de alianzas y Paz Armada: Las rivalidades surgidas en Europa, producto del Imperialismo y del Nacionalismo, llevaron a la creación de sistemas de alianzas entre las naciones europeas. De esta forma surgió la Triple Alianza, formada por Alemania, Austria-Hungría e Italia; y la Triple Entente, conformada por Francia, Rusia y Gran Bretaña. Una vez finalizada la Guerra franco-prusiana en 1871, Europa ingresa en una fase de relativa paz. Aún así, las potencias europeas comenzaron a prepararse para una futura guerra, desarrollando una carrera armamentista. Este período fue conocido como Paz Armada.

  • La lucha por el control de los mercados mundiales: Alemania había tenido un gran desarrollo económico en los últimos años del siglo XIX, lo que la transformó en un serio rival de Inglaterra, considerando que las cuotas de poder en política internacional estaban condicionadas al crecimiento y competitividad de las economías nacionales. En este marco, Alemania, pujante económicamente, intentaba alcanzar mayores cuotas de poder político y estratégico, mejorando su posición marítima y controlando una mayor cantidad de territorios en ultramar. Hasta ese momento, Gran Bretaña hegemonizaba  el control de los océanos y veía con miedo las aspiraciones expansionistas  de Alemania, que intentaba convertirse en la primera potencia mundial. Evidentemente esta situación contó con la resistencia de Gran Bretaña y Francia, las dos grandes potencias europeas de un mundo eurocéntrico. La primera deseaba mantener su supremacía, mientras que la segunda intentaba superar su creciente inferioridad económica y demográfica ante Alemania, y recuperar sus territorios perdidos en la Guerra franco-prusiana.

  • El avispero balcánico: ya en el siglo XIX, Los Balcanes se habían convertido en un área especialmente conflictiva, donde se vivían presiones expansionistas ante la debilidad militar e inminente desmembración del Imperio turco. El Imperio austro-húngaro y Alemania, por un lado, y Rusia, por otro, intentaban controlar esta estratégica zona con salida al Mediterráneo. Convivían allí pueblos diferenciados por su origen, lengua, religión y tradición, lo cual hacía difícil el surgimiento de un Estado- nación unificado en la región.

  • El atentado contra el Archiduque Francisco Fernando: heredero de trono del Imperio austro-húngaro en Sarajevo, fue el hecho que precipitó los acontecimientos. Los asesinos pertenecían a una organización nacionalista  de la joven Bosnia, denominada la "Mano Negra", que contaba entre sus miembros a oficiales de la polícía y del ejército serbio. El gobierno austro-húngaro acusó al serbio de proteger a los grupos nacionalistas, autores del atentado. Rusia intervino en defensa de los serbios y la tensión hizo que el sistema de alianzas se pusiera en movimiento. Entre el 28 de julio y el 4 de agosto de 1914 las grandes potencias europeas se declararon la guerra.


 Archiduque Francisco Fernando.
Asesinato de Sarajevo.
Detención de G. Princip.
Esquema: Causas de La Primera Guerra Mundial




Este vídeo presenta las motivaciones de los países de Europa al iniciar el conflicto denominado la "Gran Guerra". El conflicto se extendió entre 1914 y 1918.






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